Tu equipo necesita entrar al correo, a herramientas de trabajo y a plataformas de clientes. Cada acceso suma una contraseña que recordar o administrar. Las passkeys, también llamadas llaves de acceso, ofrecen otra forma de autenticarse. Esta guía explica su funcionamiento y propone un primer paso práctico para una empresa.
Qué es una passkey
Es una credencial digital que utiliza un par de claves criptográficas para identificarte en un servicio. En lugar de escribir una contraseña, autorizas el acceso con el método de desbloqueo de tu dispositivo, como una huella, reconocimiento facial o PIN.
Según FIDO Alliance, hay passkeys que pueden sincronizarse entre dispositivos y otras vinculadas a un dispositivo concreto, como una llave de seguridad. Conviene saber cuál estás creando y dónde podrás utilizarla.
Por qué ayudan frente al phishing
Una passkey está vinculada al sitio o aplicación para el que se registró. El navegador y el sistema operativo comprueban esa relación: una página con un dominio que imita al original no puede utilizarla como si fuera el servicio legítimo.
Además, el servicio conserva la clave pública en lugar de una contraseña compartida. Esa clave pública por sí sola no permite completar el inicio de sesión. Es una diferencia importante frente a reutilizar la misma contraseña en varios servicios.
Qué revisar antes de activarlas
Comprueba la compatibilidad del servicio, el sistema operativo y el navegador. En cuentas de empresa, revisa también lo que permite el administrador: las opciones de acceso pueden depender de la política de la organización.
Evita crearlas en equipos compartidos. En su guía, Google recuerda que quien pueda desbloquear un dispositivo con una llave de acceso podría entrar a la cuenta. También explica cómo retirar una llave si se pierde el dispositivo.
Para las cuentas de Google, añadir una passkey no elimina los factores de recuperación existentes. Aun así, antes de cambiar otros métodos, verifica cómo recuperarías la cuenta y quién puede ayudarte.
Un piloto sencillo para tu empresa
Como propuesta de trabajo, en Spacerock sugerimos comenzar con un servicio compatible y un grupo pequeño. Define primero quién administra las cuentas y qué dispositivos se utilizarán. Después prueba el acceso habitual y el procedimiento de recuperación antes de extender el cambio.
Documenta qué ocurre si alguien pierde su equipo o sale de la empresa. Recoge las dudas del grupo y ajusta las instrucciones. Así podrás evaluar la experiencia en tu operación antes de incorporarla al resto del equipo.
Acompaña el piloto con actualizaciones, controles de acceso y formación. El objetivo es adoptar una herramienta útil con un procedimiento que las personas entiendan y puedan seguir.

